Preocupación y malestar existe en la provincia luego que en los geiseres del Tatio, apareciera una fumarola de más de 100 metros de altura en el preciso lugar donde se realizaba una exploración geológica, afectando el natural flujo de los geiser la comunidad indígena, arqueólogos y otros simpatizantes del movimiento, acusaron que la intervención de la geotérmica ya empezó hacer estragos.